Resumen: Inició sus actividades hacia el año 1917, aunque formalmente fue constituída en 1920 como sociedad regular colectiva, formada por nueve socios. Tuvo dos actividades principales, la construcción de vapores de pesca y sus sistemas de propulsión. Su vida fue más bien corta, pues la información recopilada no va más allá de 1924.
Historia:
Esta empresa que se instaló hacia el año 1917, figura en la Matrícula industrial de Gipuzkoa de 1919, y en la de Zumaia de 1921. Formalizaron su funcionamiento en escritura pública otorgada ante el notario de Zarautz, Bernardo Zubizarreta, el 29 de febrero de 1920, mediante la constitución de la Sociedad Regular Colectiva, denominada Talleres Mecánicos del Urola. Si bien, el nombre bajo el cual giraría la sociedad en las operaciones mercantiles, correspondencia epistolar y telefónica, sería “Arrizabalaga, Esnal y Cª”, tal y como se señala en dicha escritura.[1]
Fueron socios fundadores: Pedro Arrizabalaga Mendizabal, Venancio Esnal Alberdi, Juan José Zubia Egaña, José Ventura Azpiazu Iribar, Manuel Aizpurua Zubia, Julian Orbegozo Embil, Alejandro Orbegozo Embil, Casto Orbegozo Embil, Blas Iriarte Aguirrezabal. Los cinco primeros vecinos de Zumaia y los otros cuatro vecinos de Azpeitia.
Los socios Pedro Arrizabalaga, Venancio Esnal y Julian Orbegozo tendrían el carácter de gerentes de la compañía.
El capital de la compañía se constituye con un fondo de 100.000 pesetas, con las siguientes participaciones de cada uno de los socios:: el 12% a Pedro Arrizabalaga, el 27% a Venancio Esnal, 15% a Alejandro Orbegozo, el 15% a Julian Orbegozo, el 11% a Juan José Zubia, el 6% a José Ventura Azpiazu, el 6% a Manuel Aizpuru, 5% a Casto Orbegozo y el 9% a Blas Iriarte.
El domicilio social se establece en el paraje Ondartxo de Zumaia. Los talleres se ubican entre la parte trasera de la fábrica de yute de Arbillaga y la calle San Telmo, bordeando el molino de mareas por un lado y la casa Pasajerokua por otro según se enmarca en el plano utilizado al practicar el deslinde de terrenos de la sociedad, por el perito agrónomo Plácido Barrena, de Donostia, el 30 de enero de 1921.[2]
No sabemos cuando cesó la actividad de la empresa, pero es probable que no fuera más allá del año 1924, en el que uno de los socios finalizó su vinculación con la misma.
Características y producción:
Según la escritura de constitución, el objeto de la sociedad es la fabricación y venta de maquinaria marina, calderería y fundición y tambien las reparaciones navales. Pero, en un reportaje periodístico publicado, siete meses más tarde, en el suplemento extraordinario del periódico madrileño “El Mundo”, en una página dedicada a la empresa “Arrizabalaga, Esnal y Cª” (Talleres Mecánicos del Urola) se cita la siguiente gama de productos y servicios: máquinas y calderas marinas, reparaciones navales y vapores (barcos de vapor) parejas, Y en el mismo reportaje se remarca que la empresa se dedica especialmente a la construcción de vapores parejas dotados de máquinas de triple expansión desde 25 hasta 150 HP, con sus correspondientes calderas.[3]
No disponemos de información de las ventas de la empresa salvo la de una operación plasmada en un contrato particular (privado) del 18 de febrero de 1921, por el que Talleres Mecánicos del Urola se compromete a construir para la sociedad “Perchelera” de Málaga, tres vapores de iguales características: eslora de cubierta 15,50 metros, eslora de quilla 14 metros, manga en el puente 3,80 metros, y puntal central 1,90 metros, denominadas “Juana Camacho”, “Francisco Garrido” y “Dolores Aragón”
Dotados de un sistema de propulsión de una máquina de vapor de triple expansión y de tipo inglés de 25 HP efectivos y una caldera de vapor de 35 HP, vertical tipo Field, de distribución de concha.
El mecanismo propulsor constaba de una hélice de bronce, bocina con soporte de popa y eje de metal Delta.
El precio total de los tres vapores ascendía a 135.000 pesetas, pagaderas en varios plazos, teniendo adelantadas 10.000 pesetas y el resto en mensualidades de 3.000 pesetas.
Una vez terminados los citados vapores, el 2 de julio de1921 elevaron a escritura pública, el mencionado contrato particular, ante el notario de Zumaia, Fermín San Julian, concretando las garantias y los detalles de la cantidad pendiente de pago.[4]
Entre los medios de producción disponibles en la fecha de constitución de la sociedad, se encuentran, entre otros, varios tornos, cepillos-limadoras, taladros, un ceoillo vertical, árboles, poleas y correas de transmisión, fragua fija y portatil, un crisol de fundición.
En el mencionado reportaje periodístico se dice que en los astilleros trabajaban unos 40 obreros, dato que no se ha podido contrastar. En el taller mecánico se hallaban instaladas las secciones de calderería, forja, mecanizado y ajuste, siendo Manuel Aizpurua Zubia el encargado de la sección de calderería, que trabajó en la empresa entre los años 1921 y 1924.[5]
[1] AHPV 2-4506 A350
[2] ZUA 351.12
[3] BNE Hemeroteca digital. El Mundo 15-10-1920
[4] AHPG
[5] Manuel Aizpurua Zubia. Declaración jurada, 02-07-1947. Cedido por Arantxa Aizpurua Zinkunegi.

