Resumen: Taller mecánico, con origen anterior a 1920, construido por Javier Aizarna, en terrenos de su propiedad. Situado en el arranque del Ensanche de Arrangoleta, frente a la rampa. Su actividad estuvo relacionada con trabajos de herrería y montaje y reparación de sistemas de propulsión mecánica de embarcaciones. Tras constituirse en sociedad comanditaria junto a otros socios, el año 1920, formaliza su funcionamiento en 1921, cesando su actividad hacia 1923-1924.
Historia:
La cabeza visible de la empresa fue el zumaiano José Javier Aizarna Aizpitarte (1878-1965), hijo de Gregorio Aizarna, herrero y Micaela Aizpitarte. Jugador aficionado de pelota a mano, conocido con el apodo “Herrerito”. Al fallecer su primera esposa, Maria Alzibar Aizpurua, con la que tuvo seis hijos, se trasladó a Donostia, donde contrajo matrimonio en segundas nupcias
con Pilar Azula y tuvo otros dos hijos, el menor de los cuales, Javier Aizarna Azula, fue Diputado General de Gipuzkoa (1979-1983), presidente de las Juntas Generales de Gipuzkoa (1983-1987) y senador electo por Gipuzkoa, en los comicios de 22 de junio de 1986.
Los orígenes de esta empresa se encuentran en los años previos a 1920 y muy probablemente fue la continuadora del taller de herrería de Gregorio Aizarna, padre de Javier Aizarna, que ya existía hacia 1889-1890.[1]
Pero, es el 1 de febrero de 1920 cuando, junto a otros socios, constituyen por convenio privado una sociedad comanditaria bajo la razón “Aizarna y Compañía”, sociedad en comandita, que es formalizada, ante el notario de Zumaia, Fermín San Julian y Zozaya el 8 de julio de 1921.
El objeto de la sociedad es la construcción y reparación de barcos, sus máquinas y accesorios, toda clase de máquinas, reparaciones y demás objetos y labores análogos. Se fija su domicilio social en el paseo de Arrangoleta, solar número 2 de la manzana A, donde se encuentran sus talleres, próximos a un pabellón de Astilleros Eraso.[2]
El capital social queda constituido por valor de 92.500 ptas., con las aportaciones que se detallan
a continuación: Como socios colectivos: Javier Aizarna, industrial, con 20.000 ptas.; Martin Aguinagalde, industrial, con 15.000 ptas. y Enrique Vallejo, contable, con 10.000 ptas.
Como socios comanditarios: Julián Aizpurua, carpintero, con 5.000 pesetas; José Bravo, capataz de la vía, con 5.000 pesetas; Agustín Urbieta, carpintero, con 5.000 pesetas; José Manuel Galarraga, carpintero, con 5.000 pesetas; Jose Mª Astigarraga, ajustador, con 6.500 pesetas; Andrés Egaña, ajustador, con 4.000 pesetas; José Antonio Arrizabalaga, carpintero, con 5.000 pesetas; Francisco Campos, carpintero, con 3.000 pesetas; Aquilino Eguilaz, tornero, con 2.000 pesetas; José Mª Amas, jornalero, con 3.000 peseta, y Victoriano Olaizola, empleado, con 4.000 pesetas.
Las aportaciones señaladas se hicieron efectivas al constituirse la sociedad por convenio privado, siendo la correspondiente a Javier Aizarna el valor del terreno de su propiedad y de los talleres construidos sobre el mismo. La administración y gerencia de la sociedad queda encomendada a los socios colectivos.
La empresa no figura en las fichas de la Estadística de la producción industrial correspondiente a los años 1923 y 1924, de la Comisión provincial de Gipuzkoa, por lo que es de suponer que dejó de funcionar.
Por otra parte, según manifiesta una nieta del socio José Antonio Arrizabalaga, la empresa no debió acabar bien, porque éste manifestaba haber perdido todo el capital aportado a la Sociedad.
Características y Producción:
En los años previos a la constitución en sociedad por contrato privado, Javier Aizarna ya realizaba trabajos relacionados con las máquinas de vapor, según demuestran unos planos del año 1906. Pero también seguía realizando trabajos propios de una herrería, por el oficio aprendido de su padre, como portones, ventanales, etc., pues así permiten deducir algunos de los planos cedidos por familiares suyos, entre ellos el de un portón, del año 1916.
Si bien en el objeto social figura la construcción de barcos, por la información y datos obtenidos, no se tiene constancia de que realizaran esta actividad, y aunque uno de los planos citados es el de un barco llamado “Pepita”, nos inclinamos a considerar que la actividad principal fue actuar como taller auxiliar de los astilleros y fabricantes de máquinas de vapor.
Así se desprende de un trabajo sobre la historia de los astilleros guipuzcoanos contemporáneos “(…) los propios astilleros que construyen los cascos de madera dan el paso hacia 1910, al vapor: Andonaegui, Eraso y Aseguinolaza, crean sus propios talleres de calderería y construcciones mecánicas, de los que salen estas máquinas que serán reparadas periódicamente en estos astilleros o en talleres que se constituirán en sus proximidades.
Así surgirán firmas como Aizarna y Cía. en Zumaya, o Torrea y Vergara, José Antonio Lasa y Julio Ciganda, en Pasajes.”[3]
Un nieto de Javier Aizarna, recuerda cómo le contaba su tío Jesús, hijo de Javier, que “solían instalar motores en embarcaciones pesqueras y salían a la mar a realizar pruebas”. Unos planos facilitados por los familiares de Javier Aizarna, vienen a confirmar dicha actividad, al menos relacionada con las máquinas de vapor, pues algunos de ellos son de un cigüeñal, una biela, un porta-cojinete, un engranaje y una válvula de seguridad.
Como anécdota, recuerda también el nieto, haber oído a su tío como “solían subir al tejado del taller para hacer sonar la sirena, manualmente, al comienzo y final de la jornada de trabajo”.
Dispuso de terrenos, tanto comprados como alquilados al Ayuntamiento, en el Ensanche de Arrangoleta, estando el taller ubicado a la altura de la rampa de Arbustain, según un plano de la zona, del año 1922.[4] En un escrito de 23 de junio de 1920, firmado por Javier Aizarna,[5] se solicitan al Ayuntamiento los solares 8 y 9 de la manzana H del Ensanche, bien por arriendo o por compra. Y en otro escrito del 17 de febrero de 1922, pide al Ayuntamiento dar por terminado el arriendo de una parcela de 600 m2 adquirida en mayo del año anterior.[6]
En una nota interna del Ayuntamiento, probablemente de febrero de 1922, se describen los terrenos que Aizarna y Compañía tenía adquiridos en el ensanche de Arrangoleta:
- Solar Nº 2 de la manzana A, cedido en venta 280,60 m2 (244 m2 para edificar y 56,60 m2 para jardín).
- Llevaba en alquiler, por seis años, los terrenos “contiguos a los comprados, junto a los talleres donde tiene la tejabana, o talleres”.
- Además, llevan otros terrenos en alquiler junto a los talleres de Querejeta y Compª, por dos años, que caducan en mayo próximo.
[1] ZAH, Sig. 112.01
[2] GPAH24517_A_056600r
[3] Zurbano, J.G. (1998): “Una aproximación a la historia de los astilleros guipuzcoanos en la época contemporánea (1780-1980)” Itsas memoria. Museo Naval, Donostia.
[4] ZAH, Sig. 338.17.
[5] ZAH, Sig. 879.37.
[6] ZAH, Sig. 325.08.

